Síndrome de los veintitantos

(Encontré de casualidad esto en Facebook y me identifique bastante así que se los comparto.)

Le llaman la “crisis del primer cuarto de vida”.
Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años atrás.
Te das cuenta de que cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios, etc…
Y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para conversar un rato.
Las multitudes ya no son “tan divertidas”… incluso a veces te incomodan.
Y extrañas la comodidad del colegio, de los grupos, de sociabilizar con la misma
gente de forma constante.

Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos son verdaderos amigos otros no eran tan especiales después de todo. Entendiste que la amistad después de todo no se basa en el tiempo, sino en la calidad de la personas que tienes a tu lado.
Te empiezas a dar cuenta de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos o que los conservas desde hace mucho tiempo, no son exactamente las mejores personas que has conocido y que hay más gente que te rodea, a quienes le debes poner mayor atención y verás quienes resultan ser amigos de los más importantes para ti.
Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor.
Entendiste que el tiempo no sana las heridas, sino que alarga las agonías.
Aprendiste que las peleas son distintas a las discusiones y que las discusiones surgen en base al cariño y engrandecen las relaciones.

Entendiste que los tiempos no existen y que las desiciones hay que tomarlas alguna vez en la vida.
Aprendiste que alguien más que tú puede tener la razón, y que con los sentimientos ajenos no se juega.
Aprendiste que las parejas van y vienen, y que hay gente que queda y que siempre estará.
Aprendiste a escuchar y a valorar los pequeños detalles del resto, que marcan la diferencia entre las multitudes.
Aprendiste que la calidez de palabras, los oidos atentos, las palabras sinceras y una incondicional lealtad, no te la da nadie más que un verdadero amigo.
Aprendiste que la confianza es algo que se siembra, se riega, se cultiva y se cosecha, que hay que ganásela y saber mantenerla.
Que es para una persona especial, que no es para todos, y que lamentablemente no se regala y cuando se pierde es imposible recuperarla.
Te rompen el corazón y te preguntas cómo esa persona que significaba tanto te pudo hacer tanto mal.
O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a una persona lo suficientemente interesante como para querer conocerla mejor.

Los ligues y las citas de una noche te empiezan a parecer baratos, y emborracharte y actuar como un idiota empieza a parecerte verdaderamente estúpido.
Salir tres veces por fin de semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeña billetera.
Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no.
Tus opiniones se vuelven más fuertes.
Ves lo que los demás están haciendo y te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual porque de repente tienes ciertos lazos en tu vida y adicionas cosas a tu lista de lo que es aceptable y de lo que no lo es.
A veces te sientes genial e invencible, y otras… con miedo, solo y confundido.
De repente tratas de aferrarte al pasado, pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando y de saber conservar bien el presente porque será tu unica compañía en el
futuro.

Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello.
Todos nosotros tenemos “veintitantos” y nos gustaría volver a los 15 -16 algunas veces, pero sabemos que hay gente que ha aparecido en nuestro camino durante estos ultimos años que son únicos.
Parece ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza… pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos…
Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro, que las amistades universitarias son las verdaderas y que estamos entrando a la realidad de nuestras vidas.
Parece que fue ayer que teníamos 16… ¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???
Hagamos valer nuestro tiempo…que no se nos pase!

La que se compara pierde

  
Ayer fue el GRAN lanzamiento de el famoso y esperado Victoria’s Secret Fashion Show y no conozco a ninguna amante de la moda que no espere este desfile (desde que es el evento y todas las modelos suben fotos a instagram hasta que por fin lo podemos ver en la tele). Tenemos que aceptar que como evento está muy bien hecho, es original, divertido y hay cosas muuuuy padres pero hay un trasfondo súper pesado detrás de esos 45 minutos de pasarela. La mayoría de las mujeres terminamos traumadas, no importa si eres flaca, gorda, caderona, con cintura, alta, chaparra, güera, morena o marciana, acabando el desfile ya tenemos un plan mental de como conseguir ese cuerpazo empezando con la famosa frase de «el lunes entro al gym», creando dietas que no tienen ni pies ni cabeza pensando que si desayunamos papayita y jugo de naranja mágicamente en 3 días seguro ya tengo la cinturita de Alessandra Ambrosio. Pero lo peor y mas critico es que hay mujeres que dejan de comer y desarrollan un trastorno alimenticio por esta imagen que venden. Primero que nada hay que entender 3 cosas:
1. Así como la vida te premio con otras cosas a ellas les dio una carga genética que ayuda bastante a tener ese cuerpo.
2. Ese es su trabajo (mientras tu estas estudiando, trabajando, llevando a los ninos a la escuela, en el cine, disfrutando a tu novio y a tu familia estas cuatas están haciendo ejercicio y dietas cero antojables para ganar dinero)
y 3. Esos cuerpos no son 100% naturales. En primera el photoshop hace milagros además de que casi todas están operadas (se cosen el abdomen para tenerlo marcado, se ponen implantes de musculo en piernas, brazos, boobs y pompas) y para los desfiles un mes antes las ponen a hacer ejercicio intenso con una dieta de 0 grasa y un día antes las deshidratan para que todo el pellejo se les pegue al músculo, además de que las piernas torneadas, las pompas las boobs y el súper abdomen son también hechos gracias a la magia del maquillaje (lo mismo que hacen en la cara con el blush pero en otras zonas). No crean que así se ven los 365 días del año 24/7, varias modelos han hecho público que no son como se ven en las fotos ni ellas mismas son así de «bonitas y perfectas”. Debemos de aceptar nuestro cuerpo tal cual es, porque es el estuche que vamos a cargar toda la vida y al final te cobra la factura (frase de abuelita pero cierta).
Hay que querernos, amar nuestro cuerpo y cuidarlo (cuidarlo significa que no le metas bombas de grasa, colesterol y conservadores todos los días) dale más fruta, verduras, más agua y menos alcohol, haz ejercicio aunque sea subir escaleras o caminar y veras cómo te sientes bien contigo misma, deja que tu cuerpo decida como quiere estar (llevando una sana alimentación y rutina diaria) al mismo tiempo consiéntete, permítete un gustito de vez en cuando porque te lo mereces y sobre todo nunca olvides que tú eres más que un pedazo de carne y si quieres estar buenaza para atraer al sexo opuesto lamento decirte que el sexo opuesto lo único que va a querer contigo es cuerpo (sexo), así que cada vez que salgas de tu casa piensa bien que es lo que quieres vender y ofrecer (tu inteligencia, sentido del humor, simpatía,  y más cualidades nunca se van a ir así que mejor básate en ellas que de verdad son tus características predominantes y en lo que se fija el sexo opuesto aunque no lo crean). Y si sientes que tienes un trastorno alimenticio de verdad ve con un especialista porque el problema va más allá de un «me veo gorda», y tú lo sabes así que no estás sola y de verdad puedes estar bien (eso no significa que si llegas con un doctor te van a hacer subir de peso, NO solo te va a ayudar para que recuperes el amor por ti misma se acabe la angustia y empieces a encontrar tu camino y ya lo demás va de la mano). Si alguien le interesa dale clic AQUÍ y te llevara a la página de un especialista.
Así que procuremos no compararnos ni con una famosa inalcanzable ni con la mortal de tu amiga Juanita, porque la que se compara pierde, siempre va a haber alguien más bonita, más guapa y más flaca y no sirve de nada ir por la vida frustradas porque la madre naturaleza no fue «justa», el cuerpo es algo que no se puede cambiar así que aceptémoslo como es y entendamos que somos UNICAS y si nosotras nos queremos y aceptamos así los demás lo van a hacer y el que no… No vale la pena así que le llegue.
Y que la ropa interior sirva para ayudarnos a sentirnos más sexiees, atrevidas y confiadas en nosotras mismas NO para traumarnos.

Besos, Andrea.