Las mujeres no somos pendejas, nos hacemos pendejas


Las mujeres no somos pendejas, nos hacemos pendejas que es muy diferente.

Si algo he aprendido en la vida es que la edad no es sinónimo de madurez. Que los años no se cuentan por años cumplidos sino por años vividos y que ser joven no es sinónimo de ser una ilusa.

La nueva mujer, la cual pocos hombres conocen es aquella que se conoce tan bien que sabe realmente lo que quiere, o tal vez no, pero sabe por lo menos que es lo que NO quiere. Que se equivoca pero para saber hasta donde puede llegar y marcar hasta donde ella quiere llegar. 

Generalmente nos subestiman pero somos mas inteligentes, asertivas y sensatas de lo que creen. Lo que pasa es que nos enseñaron a callar y a pasar, a siempre dar una segunda oportunidad, a perdonar sin reflexionar. Las mujeres sabemos cuando es conveniente ganar una batalla o cuando es mejor esperarse para ganar la guerra. Tenemos un sexto sentido para identificar las infidelidades  e inseguridades a distancia,  los celos el 90% son por estrategia y no por inseguridad.  Sabemos cuando alguien es el pésimo partido, lo que aún no sabemos es ¿cual es el afán para querer «conquistarlo»? También traemos un detector de mentiras integrado y con un rango de error realmente bajo, pero aunque sabemos la verdad muchas veces preferimos ignorarlo.

Muchas veces esperamos a que cambie algo que desde un principio nosotras somos las primeras en saber que eso no va a pasar. Nos engañamos a nosotras mismas creyendo que el «imposible» para nosotras será posible. Y nos retamos a conseguir algo inservible por el echo de saber que nosotras si pudimos. (Aunque generalmente nos quedamos en el intento).

Que si nos damos cuenta cuando alguien es un patán y un futuro peligro, sabemos cuando alguien no nos conviene y mucho menos nos merece, pero es ahí cuando cuesta trabajo alejarnos, si,si  sabemos, si podemos pero a veces sin saber porque, no queremos. 

Aprendimos erróneamente que hay que estirar y ser flexibles para conseguir algo que muchas veces ni siquiera vale la pena o que simplemente no merecemos y la mayoria de las veces ni siquiera queremos. Que la que persevera alcanza pero ¿alcanzar que? ¿Nosotras vamos detrás de que? ¿Para conseguir que? Son preguntas que nunca nos hacemos pero ahí vamos corriendo detrás pretendiendo que somos algo que no nos checa, porque reitero las mujeres NO somos pendejas, nos hacemos pendejas.

Xx, A.

23 promesas de amigas

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1. Te prometo no estar de acuerdo contigo siempre, a amarte y respetar tus decisiones.

2. Prometo decirte que él es dañino para ti, pero apoyar lo que decidas

3. Me comprometo a sostener tu cabello mientras vomitas, no importa si son las 9 de la mañana y llevas haciéndolo toda la noche.

4. Prometo echarme la culpa por algo que tú hayas hecho, porque sé que tú harías lo mismo por mí en un santiamén.

5. Prometo pelear contigo y forzarte a salir de tu zona de confort.

6. Prometo reírme de ti cuando te caigas: de las escaleras, en una fiesta, en el camino.

7. Prometo decirte que te estás equivocando y ayudarte para tratar de solucionar el error.

8. Prometo recordarte, siempre, que las cosas pueden ser peores.

9. Prometo nunca llegar con las manos vacías y traer una botella de vino y queso suficiente para las dos.
10. Prometo nunca decirte que las cosas irán bien porque, honestamente, no sé si será así.

11. Prometo protegerte de otros, incluso de ti misma.

12. Prometo estar ahí cuando me necesites, en persona, en espíritu, al teléfono para que nunca sientas que estás sola.

13. Prometo no guardarme nada y siempre decirte cómo me siento.

14. Prometo siempre decirte la verdad, incluso si es lo último que quisieras escuchar.

15. Prometo luchar por ti siempre.

16. Prometo ser tu mano derecha, tu compañera de aventuras, sin importar cuántos años hayan pasado desde la última vez que nos hayamos visto.

17. Prometo nunca quedarme con los brazos cruzados si estás con un hombre que te falta al respeto.

18. Prometo nunca decirte que no a las locuras que se te ocurran hacer, aunque sepamos que después te lamentarás por ellas. De hecho, podemos lamentarlas juntas.

19. Prometo nunca dar por hecho que quieres compartir el postre, por eso, llevaré uno para cada quien.

20. Prometo dejar que te pierdas, que te encuentres, que te reinventes… pero siempre asegurándome que no vayas tan lejos como para olvidar cómo regresar a tu hogar.

21. Prometo nunca revelar tus secretos con nadie. Me comprometí a protegerlos como si fueran los míos.

22. Prometo impulsarte a que siempre quieras más, a que te superes, incluso cuando no sepas lo que quieres.

23. Prometo amarte incondicionalmente, en los mejores y peores momentos.

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fashion, crazy and together till the end!

*nota: copia de autor desconocido*

Una amiga

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Hemos sido juzgadas, parodiadas y criticadas por todos los seres del sexo masculino acerca de nuestras relaciones entre amigas. Que porque vamos al baño juntas, que si nos contamos todo, que si no nos duele la oreja de tanto hablar por teléfono, nos tachan de sensibles, superficiales, chismosas etc.
La verdad es que ser mujer no es fácil pero si muy divertido y esta aventura no sería lo mismo sin nuestras amigas.
A veces le llamamos amiga a cualquiera pero cuando nos ponemos a pensar en todo lo que implica la palabra amiga no solo dejas de llamar así hasta a la señorita del baño del antro sino que no te consideras tampoco amiga de cualquiera.
Por qué ser amiga no es solo acompañar a alguien a hacer pipí o contarle tus penas por teléfono.
▪Una amiga es aquélla que está dispuesta a estar 24 horas los 365 días del año sin importar cualquier tipo de emergencia (tómese como emergencia desde «Estoy en el hospital» hasta «Me invito a salir y no sé qué ponerme»).
▪El llamar a alguien amiga es estar dispuesta a hacer cualquier cosa por ella, y cuando digo cualquier cosa es CUALQUIER COSA.
▪Una amiga es la que saca todo tipo de profesiones con todo y doctorado en el momento que más lo necesites ya sea psicóloga, doctora, stylist o filosofa.

▪Es la que no te dice lo que quieres escuchar sino lo que ella realmente piensa, pero antes lo pasa por un filtro de empatía porque sabe cuál es la mejor manera de que recibas el mensaje sin herir tus sentimientos.
▪Una verdadera amiga no te va a abandonar nunca a pesar del tiempo, la distancia o los errores que cometas.
▪Es la valiente que se atreve a decirte BASTA sin miedo a herir tus sentimientos momentáneamente.
▪Es la primera en decirte que vas por un mal camino y si decides seguir por ahí ella caminara a tu lado para tratar de que no te caigas y de ser así tengas alguien que te levante.
▪Las verdaderas amigas no solo son las que frecuentas todo el tiempo, son aquellas que sabes que estarán ahí en cualquier momento.
▪Saben que recibir un secreto va más allá del chisme pues contarlo sería una traición imperdonable.
▪Es con la que no solo planeas viajes sino toda tu vida y te refieres a ella como la tía de tus hijos.
▪Con una verdadera amiga te sientas a platicar 3 horas y al final se dan cuenta de que no platicaron de nada por tanto cambio de tema.
▪Una amiga no mide la amistad por tiempo sino por momentos.
▪Una amiga no es igual a ti, es la que te quiere, te acepta, te comprende y se identificas contigo a pesar de las grandes diferencias.
▪Una amiga tal vez no sepa cuál es tu sabor de helado favorito pero sí reconoce cada uno de tus gestos.
▪Es la que tiene la capacidad de saber lo que te pasa aun cuando ni tú te has dado cuenta.
▪Una amiga es la que curiosamente tienen un sexto sentido y aparece en el momento más indicado.
▪Es la que sabe cuándo un «estoy bien» no es cierto. Y un «Estoy en depresión» es solo un pretexto para salir de fiesta.
▪Ella sabe que las mejores lecciones las da la vida y se aprenden en compañía.
▪Y sobre todo saben que la amistad no es un juego sino un compromiso de por vida.

Dicen que para tener una buena amiga primero tienes que ser tu una buena amiga, pero a mí me paso al revés tengo tan buenas amigas que poco a poco aprendí a ser una.

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