No soy una chica que se enamora 

No soy una chica que se enamora, no soy aquella que le pueden bajar la luna y las estrellas pues prefiere tirarse sola bajo el cielo para contemplarlas a su manera. No soy de las que se enamora a diario por mas que piensa en el amor todo el tiempo, soy aquella que idealiza aunque no creo en el príncipe azul, pues no creo que exista hombre perfecto ya que tampoco creo que exista la mujer perfecta, sin embargo soy de aquellas que saben que un día llegará alguien que es tan perfecto para TI como tu serás perfecta para EL.

No soy una mujer que se enamora, y mucho menos que se enamore fácilmente, pero cuando amo, amo sin medida, sin limites ni restricciones pues el echo de no ser de las que se enamora no significa que no crea en el amor y cuando lo encuentro me dejo ir de lleno. Pero si, no soy una chica que se enamora, no soy de aquellas que han tenido múltiples relaciones, que conocen múltiples maneras de amar y hasta de cómo no amar. Aunque no ser una chica que se enamora no es consecuencia de una mala relación tampoco, yo lo llamo destino, personalidad, mente y suerte.


Me tocó ser de aquellas que están enamoradas de todo y de nada a la vez, que le encuentran sentido a lo simple y magnifican las cotidianidades de la vida, soy una chica que ama, que trata de ser amor, no soy la que se enamora, ni la que compra historias o vende otras. Soy la que cree, la que ve lo que es y sobre eso camina y construye.

Está vida está dividida en los que aman y a los que aman, y luego están las personas como yo, las que no se enamoran, las que esperan el amor. Las que no todo las llenan y poco la sorprende, las que por pensar y meditar les cuesta trabajo profundizar. Soy una mujer fácil de amar, pero difícil de conquistar. La que no engañan; o tal vez si; pero se engaña mas a si misma.

Soy una romántica empedernida, pero no soy aquella mujer que se enamora, soy esa que idealiza pero no soy la que cae en los brazos de un hombre fácilmente. No soy de las que necesitas comprar o encantar en la primera cita, soy de las simples, pero a su vez independiente, capaz y dispuesta a pagar una cuenta. Soy de las que les gusta lo espontaneo y a lo mejor es por eso que no me enamoro fácilmente pues son pocos los que saben entrar por el camino no cotidiano.                                    


Soy aquella que se hace historias, que crea mas novelas de las que ha llegado a leer, la que busca lo que sabe que no existe pues a veces nada es suficiente, pero termina siempre con aquel que la sorprende, que no es lo que esperaba pero en el fondo es lo que inconscientemente buscaba. Aunque para que llegue eso pasa tiempo, lecciones y relaciones.

Idealizo, escribo, sueño y fantaseo pero no ,No soy una chica que se enamora, aunque confieso que soy aquella que busca el amor eternamente.

X, A

Las mujeres no somos pendejas, nos hacemos pendejas


Las mujeres no somos pendejas, nos hacemos pendejas que es muy diferente.

Si algo he aprendido en la vida es que la edad no es sinónimo de madurez. Que los años no se cuentan por años cumplidos sino por años vividos y que ser joven no es sinónimo de ser una ilusa.

La nueva mujer, la cual pocos hombres conocen es aquella que se conoce tan bien que sabe realmente lo que quiere, o tal vez no, pero sabe por lo menos que es lo que NO quiere. Que se equivoca pero para saber hasta donde puede llegar y marcar hasta donde ella quiere llegar. 

Generalmente nos subestiman pero somos mas inteligentes, asertivas y sensatas de lo que creen. Lo que pasa es que nos enseñaron a callar y a pasar, a siempre dar una segunda oportunidad, a perdonar sin reflexionar. Las mujeres sabemos cuando es conveniente ganar una batalla o cuando es mejor esperarse para ganar la guerra. Tenemos un sexto sentido para identificar las infidelidades  e inseguridades a distancia,  los celos el 90% son por estrategia y no por inseguridad.  Sabemos cuando alguien es el pésimo partido, lo que aún no sabemos es ¿cual es el afán para querer «conquistarlo»? También traemos un detector de mentiras integrado y con un rango de error realmente bajo, pero aunque sabemos la verdad muchas veces preferimos ignorarlo.

Muchas veces esperamos a que cambie algo que desde un principio nosotras somos las primeras en saber que eso no va a pasar. Nos engañamos a nosotras mismas creyendo que el «imposible» para nosotras será posible. Y nos retamos a conseguir algo inservible por el echo de saber que nosotras si pudimos. (Aunque generalmente nos quedamos en el intento).

Que si nos damos cuenta cuando alguien es un patán y un futuro peligro, sabemos cuando alguien no nos conviene y mucho menos nos merece, pero es ahí cuando cuesta trabajo alejarnos, si,si  sabemos, si podemos pero a veces sin saber porque, no queremos. 

Aprendimos erróneamente que hay que estirar y ser flexibles para conseguir algo que muchas veces ni siquiera vale la pena o que simplemente no merecemos y la mayoria de las veces ni siquiera queremos. Que la que persevera alcanza pero ¿alcanzar que? ¿Nosotras vamos detrás de que? ¿Para conseguir que? Son preguntas que nunca nos hacemos pero ahí vamos corriendo detrás pretendiendo que somos algo que no nos checa, porque reitero las mujeres NO somos pendejas, nos hacemos pendejas.

Xx, A.

Sindrome del corazón bipolar

20141001-174442.jpg

Hay un momento en el que te das cuenta del constante choque entre tus emociones y tus pensamientos. Por un lado se te antoja encontrar a esa persona con la que vas a revivir sentimientos que ya tienes hasta olvidados y del otro lado tu cabeza no acepta a cualquiera que te tira la onda con ganas de ser justamente esa persona.
Al contrario de lo que creemos no estamos locas. Nuestra mente y corazón están más comunicados de lo que creemos. En efecto, no venimos a este mundo a estar solas, pero tampoco a andar con cualquiera. Y ese «cualquiera» está avalado por una serie de características y medido por infinidad de filtros. ¿Mal? No sé, ¿Bien? Algún día tendremos respuesta a esa pregunta, la cual estará basada en resultados. ¿Por qué? Creo que las que padecemos del síndrome de corazón bipolar ni siquiera sabemos cómo sucedió ni cuándo terminará, pero lo importante es sentirnos cómodas con nuestras acciones y vida diaria. Y lo más importante ser felices con eso.
Para eso debemos de entender que una mujer no es ninguna media naranja, es un ser completo que no necesita a nadie para sentirse plena y feliz, es por eso que toma la decisión de permanecer soltera. Lo cual no la hace freak ni imposible. Simplemente la hace ella.
Hay mujeres que admiro y en ocasiones envidio que se les es muy fácil enamorarse y cuando cortan ya tienen un nuevo amor, igual o hasta más intenso. Mientras habemos otras que la transición emocional de un amor a otro puede durar años.
Cuando dejamos de buscar a una pareja por necesidad y la empezamos a anhelar, dejando que ella sola llegue por un crecimiento personal, las cosas empiezan a cambiar porque a cambio de las necesidades que cuando se satisfacen se extingue la pulsión, el anhelo de un crecimiento y nuevas experiencias siempre va a seguir ahí, buscando maneras de siempre vivir, cayéndote, levantándote, aprendiendo y enseñando lo cual con mi poca por no decir casi nula experiencia en el amor es la esencia de una relación de pareja.
Sé que es horrible y extraño dejar de sentir, pero pasa y luego llegará alguien que te va a hacer sentir de nuevo, y mucho más intenso.
Lo importante es crecer, trascender, subir un peldaño de esa gran escalera que es la vida. A veces solos, a veces acompañados, y otras veces en pareja. Hay que vivir para ser felices y estar felices porque estamos vivos.
Todo llega a su tiempo y a su debido momento. Que el día que decidas estar con alguien sea por gusto, no por necesidad.

Cuando aprendes a estar solo, ya no buscas a alguien por cariño o compañía, sino por amor y eso es lo más difícil de encontrar.

A.

20141001-174327.jpg

El Sexo y El amor

20140430-215542.jpg

SEXO y AMOR.

Sabemos que estas dos cortas pero extensas palabras no están peleadas. En ocasiones van de la mano y otras muchas veces van separadas pero nunca significarán lo mismo.

El cuerpo es cuerpo, el cuerpo se lo puedes dar a quien quieras, como quieras y cuando quieras. Dicen que El hombre tiene sexo cuando puede mientras la mujer lo tiene cuando quiere y esta frase tiene mucha razón, porque sin ofender a los caballeros es muy raro que una mujer no encuentre alguien que desee acostarse con ella, mientras los hombres le tienen que rascar a su lista de contactos, hacer un pre lleno de cortejos y update de los últimos meses de sus vidas para poder lanzar la pregunta de «¿Te Late si nos vemos?» Y aun así, existe la posibilidad de que ella le diga que NO.
Pero en si el sexo es fácil de conseguir, si mis estimados por mas tedioso o tardado que sea ese proceso el sexo es algo conseguible todos los días y a todas horas, no por nada hay personas que se dedican a eso y con un dinerín ya satisficiste esa pulsión que no te dejaba ni pensar.
En cambio los sentimientos no, los sentimientos de verdad se ganan, el corazón se trabaja todos los días y al contrario que las pulsiones
sexuales de nuestro cuerpo el corazón si discrimina y no en peso o estatura sino en lo que le ofrecen y como lo tratan día a día. El corazón se gana no en una hora, ni solo con un buen verbo (que es lo que a muchos se les olvida, el verbo conquista mas no enamora), se gana con el tiempo, con plenitud de sentimientos entregados por ambas partes, con experiencias, coincidencias e intercambios de ideas.
Me cuesta trabajo entender porque los hombres presumen tanto de haber conseguido un cuerpo, cuando hasta pueden pagar por el, pero por una mujer enamorada jamás. El sexo se compra, que te hagan el amor nunca va a tener un precio.
Pero es una realidad que desde que El sexo se volvió fácil de conseguir….. El amor se volvió difícil de encontrar.

20140430-215630.jpg

Una amiga

20140225-192121.jpg

Hemos sido juzgadas, parodiadas y criticadas por todos los seres del sexo masculino acerca de nuestras relaciones entre amigas. Que porque vamos al baño juntas, que si nos contamos todo, que si no nos duele la oreja de tanto hablar por teléfono, nos tachan de sensibles, superficiales, chismosas etc.
La verdad es que ser mujer no es fácil pero si muy divertido y esta aventura no sería lo mismo sin nuestras amigas.
A veces le llamamos amiga a cualquiera pero cuando nos ponemos a pensar en todo lo que implica la palabra amiga no solo dejas de llamar así hasta a la señorita del baño del antro sino que no te consideras tampoco amiga de cualquiera.
Por qué ser amiga no es solo acompañar a alguien a hacer pipí o contarle tus penas por teléfono.
▪Una amiga es aquélla que está dispuesta a estar 24 horas los 365 días del año sin importar cualquier tipo de emergencia (tómese como emergencia desde «Estoy en el hospital» hasta «Me invito a salir y no sé qué ponerme»).
▪El llamar a alguien amiga es estar dispuesta a hacer cualquier cosa por ella, y cuando digo cualquier cosa es CUALQUIER COSA.
▪Una amiga es la que saca todo tipo de profesiones con todo y doctorado en el momento que más lo necesites ya sea psicóloga, doctora, stylist o filosofa.

▪Es la que no te dice lo que quieres escuchar sino lo que ella realmente piensa, pero antes lo pasa por un filtro de empatía porque sabe cuál es la mejor manera de que recibas el mensaje sin herir tus sentimientos.
▪Una verdadera amiga no te va a abandonar nunca a pesar del tiempo, la distancia o los errores que cometas.
▪Es la valiente que se atreve a decirte BASTA sin miedo a herir tus sentimientos momentáneamente.
▪Es la primera en decirte que vas por un mal camino y si decides seguir por ahí ella caminara a tu lado para tratar de que no te caigas y de ser así tengas alguien que te levante.
▪Las verdaderas amigas no solo son las que frecuentas todo el tiempo, son aquellas que sabes que estarán ahí en cualquier momento.
▪Saben que recibir un secreto va más allá del chisme pues contarlo sería una traición imperdonable.
▪Es con la que no solo planeas viajes sino toda tu vida y te refieres a ella como la tía de tus hijos.
▪Con una verdadera amiga te sientas a platicar 3 horas y al final se dan cuenta de que no platicaron de nada por tanto cambio de tema.
▪Una amiga no mide la amistad por tiempo sino por momentos.
▪Una amiga no es igual a ti, es la que te quiere, te acepta, te comprende y se identificas contigo a pesar de las grandes diferencias.
▪Una amiga tal vez no sepa cuál es tu sabor de helado favorito pero sí reconoce cada uno de tus gestos.
▪Es la que tiene la capacidad de saber lo que te pasa aun cuando ni tú te has dado cuenta.
▪Una amiga es la que curiosamente tienen un sexto sentido y aparece en el momento más indicado.
▪Es la que sabe cuándo un «estoy bien» no es cierto. Y un «Estoy en depresión» es solo un pretexto para salir de fiesta.
▪Ella sabe que las mejores lecciones las da la vida y se aprenden en compañía.
▪Y sobre todo saben que la amistad no es un juego sino un compromiso de por vida.

Dicen que para tener una buena amiga primero tienes que ser tu una buena amiga, pero a mí me paso al revés tengo tan buenas amigas que poco a poco aprendí a ser una.

20140225-192059.jpg

De repente

pier woman

Con el tiempo sin que nadie te lo platique, lo leas o lo veas en una película empezamos a encontrarle el sentido a la vida, y hablo del verdadero sentido. Es algo que pasa poco a poco sin darte cuenta y de pronto algo se acciona, y las cosas se ven diferente, saben diferente, son diferentes.
Empiezas a percibir los pequeños detalles, a extrañar el ayer y al mismo tiempo anhelar el mañana, es ese momento donde un álbum lleno de fotos tiene más valor que una maleta llena de ropa nueva. Que te das cuenta de que en un año puedes conocer perfecto a una persona como si llevaras con ella toda la vida y en 15 minutos puedes encontrar a tu mejor amiga, que platicar con un viejo amigo de la infancia te demuestra que ni el tiempo ni la distancia importan realmente cuando 2 personas se quieren. También que esa persona con la que hablabas todo el día se puede convertir en un extraño, o que ya no tienes de que hablar con esa mejor amiga porque de pronto cambiaron de canal, que los verdaderos amigos si se cuentan con una mano y sobran dedos, que el mañana puede no existir y las personas se pueden ir. Te das cuenta de que lo que vives hoy ya no lo vivirás mañana, y que el amor de tu vida se puede marchar algún día, así que valoras realmente la compañía de las personas, por mas poco tiempo que sea y te das cuenta que el tiempo es lo único que nos pertenece y lo más preciado que alguien nos puede dar.
Que un atardecer siempre será mágico aunque sea diario, que lo espontaneo es muy bueno pero a veces lo planeado es mejor, que arrepentirse es una pérdida de tiempo, y si te hizo sonreír valió la pena, que una buena noche implica una dolorosa mañana y le encuentras el verdadero sentido a la cruda (resaca), también sabes que salir por salir ya no es tan divertido como antes y que una noche de películas, series y libros siempre hace falta.
Aprendes a dar gracias por estar vivo pero también a cuestionarte porque y para qué. Que así como se pasaron 20 años se pasaran otros 20 igual de rápido, y entiendes el verdadero significado de él «no pongas para mañana lo que puedes hacer hoy». Comienzas a dar las gracias a tus papás por todas esas veces que dijeron NO y te das cuenta que tu mamá siempre termina teniendo la razón y su consejo siempre será el mejor, que tus abuelos siempre son los más sabios y los lazos de sangre son irrompibles. Que las personas pasan por tu vida cierto tiempo y todos te dejan algún aprendizaje, que de todos puedes sacar algo y una sonrisa es el lenguaje universal.
Aprendes que si no hay altas y bajas no hay vida y que la felicidad no es resolver todos tus problemas sino aprender a vivir con ellos.

A.